Conocer lo actuado en Malvinas

Malvinas movilizó espontáneamente a toda la sociedad y nos unió tras un objetivo común, confirmando que hay intereses que debemos defender más allá de aspectos personales o sectoriales. Más de 200.000 civiles se ofrecieron de voluntarios para ir a Malvinas.

La Guerra de Malvinas es el producto de la responsabilidad, el compromiso, la unión y el respaldo de toda la sociedad. 

Por esa unión, por ese apoyo, y por el honor y la enorme responsabilidad que representa defender los intereses de toda la sociedad, muchos dejaron su vida en las Malvinas. 
Ese compromiso, esa unidad y ese respaldo de la sociedad en su conjunto, fue para la gran mayoría de los combatientes, el aval, el justificativo y la motivación para empuñar y disparar un arma en la guerra.

Muchos soldados y militares estuvieron a la altura de los hechos, y su desempeño es reconocido incluso por los propios ingleses. 
Existe con el correr de los años y gracias a la difusión de lo actuado en Malvinas, un sentimiento creciente de respeto, de reconocimiento y de agradecimiento de la sociedad hacia sus soldados combatientes y hacia esos militares que se sabe estuvieron a la altura de los acontecimientos.

Conocer lo realizado de Malvinas, por quienes asumieron el honor y la responsabilidad de representar a todo un país en la Guerra, debería fortalecernos como sociedad, como nación.

Por otro lado, la dictadura militar que gobernó el país en esa época, atomizó a la sociedad y quebró al país. Es primordial conocer también e identificar a los responsables y su repudiable accionar durante los años mas oscuros de represión y tortura que tuvimos en nuestra historia en Argentina.

Y es justificado y necesario el repudio y la condena hacia esos militares (y civiles) que tuvieron un desempeño aberrante, y desprestigiaron las instituciones que les dieron cabida, los cobijaron y en varios casos, los protegieron.

Pero Malvinas y dictadura no son la misma cosa: coexistieron en el tiempo y tuvieron algunos actores en común. Y no se deben mezclar alegremente ambas cosas.

Adentrarse en la historia de Malvinas, conocer los hechos y las acciones de muchos de sus protagonistas, hace que Malvinas sea un motivo de orgullo y no de lamento. Mucho menos de vergüenza.

Las islas Malvinas son nuestras. Muchos protagonistas y hechos honorables que sucedieron en 1982, también.

No permitamos que por unos cuantos impresentables se empañe y se oculte, condenando al olvido, lo realizado en Malvinas con honor y con orgullo por muchos que actuaron concientes de estar representando a toda la sociedad.

1 comentario:

  1. Como para no perder mi línea de conducta diría que los británicos fueron los primeros en reconocer los méritos de muchos de nuestros combatientes antes que nuestro pueblo.
    Muchos "profesionales" de la guerra argentino pensaron que los que estuvimos en las islas fuimos unos estúpidos que perdimos un fácil partido de futbol. Lamentablemente no solo combatimos contra los ingleses si no que también contra un montón de compatriotas en el continente que no estuvieron a la altura de la circunstancia al no cumplir su rol profesional en la planificación estratégica y en la corrección de los errores estratégicos cometidos. Mucho huevo por parte de muchos, nada de huevos en quienes tenían la responsabilidad estratégica en el campo de batalla y mucha desconsideración en quienes tendrían que haber puesto más carne en el asador de la guerra.
    El Proceso quebró definitivamente el sistema educativo público, los dirigentes de la democracia consolidaron ese quiebre transformando a la escuela en un lugar de contención social mientras tendría que haber mantenido su espíritu de enseñanza, fortificación y respeto de los valores que facilitan el progreso y la convievencia entre los integrantes del pueblo.
    Somos los argentinos, sin discriminación de profesión, credo, responsabilidad o del parámetro que quisiéramos publicar, los que quebramos sistemáticamante a nuestra querida Nación,

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